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Piramo y tisbe  

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Píramo y Tisbe
De Wikipedia, la enciclopedia libre

Píramo y Tisbe (Pýramos kaì Thísbê) son dos amantes legendarios de la mitología griega y romana.
Su historia, de inspiración oriental, se encuentra entre el mito y la literatura. En realidad, este relato sentimental es mencionado por primera vez por Higinio (Fabulae 242), quien sólo habla de su suicidio. Es Ovidio en Las metamorfosis 4) quien narra su leyenda.

Leyenda

Píramo y Tisbe eran dos jóvenes babilonios durante el reinado de Semíramis. Habitaban en viviendas vecinas y se amaban a pesar de la prohibición de sus padres. Se comunicaban con miradas y signos hasta descubrir una grieta en el muro que separaba las casas. Así pudieron hablarse y concertar una cita. Una noche quedaron en reunirse junto a una morera que hay junto a una fuente. Tisbe llegó primero, pero una leona que regresó de una cacería a beber de la fuente la atemorizó y huyó, cayéndosele el velo. La leona jugueteó con el velo, manchándolo de sangre. Al llegar, Píramo descubrió las huellas y el velo manchado de sangre, y creyó que un animal mató a Tisbe, por lo que se suicidó clavándose una espada. De su sangre viene el color púrpura de las moras según Ovidio. De hecho, dentro de la tradición latina, el término Pyramea arbor («árbol de Píramo») se usaba para designar a la morera. Tisbe, con miedo, salió cautelosamente de su escondite. Cuando llegó al lugar vio que las moras habían cambiado de color y dudó de si era o no el sitio convenido. Vio a su novio agonizante, lo abrazó y, a su vez, se suicidó.

Piramo y Tisbe  

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Es la historia de dos jóvenes que se amaban mutuamente, pero no se podían encontrar, porque sus padres no lo permitían o porque el matrimonio concertado, les fijaba otro destino. Para comunicarse, aprovechando que sus casas estaban contiguas, empleaban métodos de comunicación no verbal: signos, movimientos etc...
Un día decidieron escaparse de casa, a medianoche para poder “ verse con más tiempo”.
Pero para no levantar sospechas, primero tenía que desplazarse uno hasta el jardín y luego el otro.
Cuando llegó Tisbe al jardín, apareció una leona enfurecida, y esta se fingió la muerta para que no la atacase.
Cuando llegó Píramo, pensó que su amante estaba muerta de verdad, entonces lleno de dolor y angustia, se clavó un cuchillo y derramó su sangre al lado de una morera.
Luego Tisbe se levantó, y cuando vió a Piramo tendido en el suelo, con sentimiento de pena y de culpabilidad se suicidó con de la misma manera.
Mediante este mito, el poeta clásico Ovidio, pretende explicarnos el color rojo de los frutos de la morera y la metamorfosis de dicho árbol.
El mito inspira también la obra de Shakespeare "Romeo y Julieta".